Viajar en moto es sinónimo de libertad, pero también de retos: espacio limitado, seguridad del equipaje y resistencia en condiciones extremas. Para los que recorremos kilómetros de asfalto, pistas de tierra y tramos off-road, contar con un sistema de equipaje fiable marca la diferencia. Las ADVBags 70 de Lone Rider se han ganado un lugar entre los favoritos de la comunidad motera gracias a su robustez, versatilidad y diseño inteligente.
En este artículo descubrirás todo sobre ellas: desde sus materiales hasta su capacidad real, ventajas frente a las maletas rígidas y por qué se han convertido en las alforjas blandas más recomendadas para viajes de aventura en moto.

Durante muchos años, las maletas rígidas de aluminio dominaron el mundo de los viajes en moto de aventura. Se asociaban a robustez, estética “expedition” y gran capacidad. Sin embargo, con el auge de las rutas trail y off-road, los propios viajeros comenzaron a detectar limitaciones: peso excesivo, bastidores caros y voluminosos, y sobre todo, un problema de seguridad evidente en caídas: una maleta rígida puede atrapar la pierna del piloto o incluso deformar el subchasis de la moto.
Aquí es donde entran en juego las alforjas blandas, una alternativa que combina ligereza, flexibilidad y resistencia real en condiciones extremas. Este tipo de equipaje se fabrica con tejidos de alta gama —como el Hypalon o nylon balístico— capaces de resistir abrasión, impactos y condiciones meteorológicas extremas, pero sin las desventajas de un “cubo” metálico.
Las ventajas del concepto son claras:
Seguridad para el piloto: en una caída, una alforja blanda absorbe el impacto en lugar de transmitirlo a la pierna o al chasis.
Peso reducido: se eliminan bastidores metálicos y el exceso de kilos, lo que mejora el comportamiento de la moto en campo.
Adaptabilidad: se ajustan a diferentes motos (trail ligeras, maxitrail o adventure) sin necesidad de comprar kits específicos para cada modelo.
Impermeabilidad real: con sistemas roll-top y tejidos sellados, mantienen el equipaje seco incluso en lluvias torrenciales o cruces de río.
Versatilidad de carga: su diseño flexible permite comprimirlas si van medio vacías o expandirlas al máximo en viajes largos.
Pero quizás lo más importante es que las alforjas blandas representan una filosofía de viaje. No se trata solo de transportar equipaje, sino de hacerlo con un sistema que se adapta al terreno y a las necesidades del motero. En rutas como la Trans Euro Trail (TET), el ACT Portugal o los viajes por Marruecos, este tipo de equipaje se ha convertido en el estándar para quienes buscan aventura auténtica y seguridad.
En este contexto, Lone Rider dio un paso adelante con las ADVBags 70, diseñadas por y para motoristas de aventura que saben que la fiabilidad no se mide solo en litros de capacidad, sino en cómo responden cuando la ruta se complica.

Peso neto: 6.9 kg / 15.2 lbs
Capacidad total: 70L (1x bolsa superior de 20L + 2x bolsas laterales de 25L)
Materiales: Hypalon + balístico 1000D + recubrimiento impermeable.
Cierres roll-top y cremalleras selladas.
Resistencia al agua y polvo (100% waterproof).
Dimensiones optimizadas para maxitrail y trail.
Exterior de las fundas: Nylon 1640D + Hypalon 420D
Interior de las fundas: PVC Tarpaulin rojo 250D
Bolsas secas: PVC 500D con ventanas transparentes 30C
Correas: Cinta de polipropileno 600D
Hebillas de leva: Acero inoxidable con recubrimiento negro
Hebillas magnéticas: PA-66-GF
Acolchado: EVA con bordes recubiertos

Seguridad en off-road: no dañan la moto ni al piloto en caso de caída.
Flexibilidad de carga: se adaptan a diferentes motos y viajes.
Impermeabilidad total sin necesidad de fundas adicionales.
Instalación sencilla sin necesidad de comprar bastidores caros.
Sistema MOLLE que permite añadir bolsas adicionales (tool bag, botellero, etc.).
Las fichas técnicas pueden convencer, pero lo que de verdad marca la diferencia en unas alforjas es la experiencia cuando toca rodar cientos o miles de kilómetros con ellas montadas. Y en el caso de las ADVBags 70 de Lone Rider, los testimonios de viajeros y la práctica en rutas duras demuestran que no son solo un producto, sino un compañero de aventura.
En rutas como la Trans Euro Trail (TET), donde se combinan asfalto, pistas de tierra, barro y pasos de agua, el sistema rackless se vuelve fundamental. La ausencia de bastidor reduce el peso y la anchura lateral, lo que facilita la conducción en tramos estrechos o técnicos.
Muchos moteros destacan que, incluso en etapas de 300-400 km con mucho polvo o barro, el equipaje llega seco y limpio gracias al cierre roll-top y a los materiales impermeables.
En la Adventure Country Tracks de Portugal, los ADVBags 70 se enfrentan a pistas de piedra suelta, cruces de río y subidas duras. Aquí es donde más se nota la ventaja sobre maletas rígidas:
Una caída lateral solo deja un arañazo en el tejido, sin dañar la moto ni atrapar la pierna del piloto.
La carga se mantiene estable incluso con baches continuos.
Al llegar al hotel o campamento, se desmontan fácilmente gracias a su sistema de cinchas, algo que los viajeros valoran mucho tras una jornada exigente.
En Marruecos, en zonas como el Erg Chebbi en Merzouga o las pistas pedregosas de Imilchil, estas alforjas demuestran su resistencia. El calor extremo, las tormentas de arena y los golpes contra el terreno no afectan al contenido. A diferencia de una rígida, que puede abollarse o deformarse, la blanda recupera su forma sin problemas.
Cada motero organiza sus cosas de manera distinta, pero las ADVBags 70 permiten una distribución muy práctica:
Ropa y saco de dormir en un lado.
Herramientas, hornillo y comida en el otro.
Accesorios extra (agua, gasolina, botiquín) en bolsas MOLLE externas.
Este sistema modular facilita encontrar rápido lo que necesitas en medio de una pista o al montar el campamento.
Uno de los grandes miedos al viajar con equipaje es el accidente. Una maleta rígida puede fracturar la pierna en una caída lenta. Con una ADVBags 70, la bolsa absorbe el impacto y apenas se deforma. Muchos viajeros cuentan que, tras varias caídas, las bolsas siguen utilizándose con normalidad, lo que demuestra que su durabilidad está pensada para rutas extremas.
Para quienes viajan con tienda, hornillo y esterilla, las ADVBags 70 permiten llevar todo el equipo necesario sin sacrificar comodidad. Al ser impermeables, el saco de dormir y la ropa siempre llegan secos, incluso después de cruzar un río o soportar una tormenta.
Además, gracias a los anclajes superiores, se puede llevar encima la tienda o una bolsa estanca extra sin que se mueva en ruta.
Las ADVBags 70 de Lone Rider no son unas alforjas más: están pensadas para un perfil muy concreto de motorista. Aunque cualquier viajero puede sacarles partido, hay ciertos tipos de usuarios para los que resultan casi imprescindibles.
Quien sale solo con su moto necesita un equipaje fácil de montar y desmontar, que no le complique la vida. Las ADVBags 70 permiten tener todo lo necesario para semanas de viaje, pero sin cargar la moto con kilos extra ni estructuras metálicas.
Ideal para quien hace rutas largas tipo TET o ACT.
Perfectas para el motero independiente que duerme algunas noches en hotel y otras en tienda de campaña.
Si viajas con acompañante, el espacio es oro. Las ADVBags 70, al ofrecer 70 litros en total, permiten que cada uno tenga su parte del equipaje bien organizada.
Al ser flexibles, se adaptan mejor a la moto y no generan tanto volumen lateral como unas rígidas.
Su instalación rackless deja más espacio libre para el top case o una bolsa de viaje superior.
Este es, sin duda, el público principal. Quienes pilotan motos como la BMW GS, Yamaha Ténéré, Honda Africa Twin, KTM Adventure o Triumph Tiger encuentran en estas alforjas la mezcla perfecta de capacidad, resistencia y ligereza.
En maxitrail, evitan sobrecargar con peso innecesario.
En trail ligero, permiten llevar equipo de acampada sin que la moto pierda agilidad.
Quien prioriza las pistas de tierra sabe que la caída es parte del juego. Y ahí es donde una maleta rígida puede ser peligrosa, tanto para el piloto como para la moto.
Las ADVBags 70 absorben el golpe sin atrapar la pierna ni dañar el chasis.
Resistentes al barro, a la arena y a los impactos.
Si tu objetivo es recorrer miles de kilómetros por Europa, África o Asia, estas alforjas ofrecen la tranquilidad de que el equipaje siempre estará protegido.
100% impermeables para afrontar monzones, tormentas o cruces de ríos.
Con sistema MOLLE para ir ampliando capacidad según la ruta lo requiera.
El perfil de quien disfruta tanto rodando como acampando.
Espacio suficiente para tienda, hornillo, saco y esterilla.
Fácil de cargar y descargar en el campamento.
Posibilidad de anclar la tienda u otros bultos extra encima de las bolsas.
Uno de los grandes puntos fuertes de las ADVBags 70 de Lone Rider es que están diseñadas para durar años, incluso sometidas al uso más extremo.
Una de las ventajas de este tipo de equipaje es que es fácil de reparar incluso viajando:
Los pinchazos o cortes pequeños pueden taparse con parches de Hypalon o cinta americana de buena calidad.
Las hebillas rotas pueden sustituirse con repuestos universales de 25 o 40 mm.
Lone Rider también ofrece kits de reparación específicos para mantener las bolsas siempre en servicio.
Las ADVBags 70 no requieren cuidados complicados, pero una limpieza periódica, un secado correcto y una revisión de cierres y cinchas garantizan que aguanten muchos años de viajes extremos. Con el mantenimiento adecuado, probablemente duren más que la propia moto con la que las estrenes.
Las ADVBags 70 de Lone Rider no son solo unas alforjas: son una inversión en tranquilidad, resistencia y libertad en carretera y off-road.